La FIV que cambiará tu vida es un libro de reproducción asistida escrito por una paciente que ha transitado en su propia piel el duro camino de las estimulaciones hormonales y los negativos.
Además su autora, Lorena Rami, es doctora en neuropsicología con lo cual le suma un punto de vista profesional a su visión personal, una combinación que convierte a este libro en una magnífica guía para abordar un tratamiento de estas características.
Se trata de un libro muy ameno, escrito en un lenguaje claro y sencillo que cubre todo el proceso de un tratamiento de reproducción, desde el momento de la elección de la clínica, la estimulación, la punción, la transferencia y la temida betaespera.
A diferencia de otros libros de esta temática que he leído, no es autobiográfico aunque sí contiene el propio testimonio de la autora y de otras mujeres para ilustrar las inquietudes que se experimentan durante un tratamiento (uno de los testimonios es el mío).
En sus páginas se facilitan una serie de herramientas muy prácticas para afrontar mejor esos momentos de crisis que suelen aparecer en un proceso.de reproducción asistida.
Por ello, considero que leer este libro puede ser una buena forma de prepararse para sobrellevar mejor los nervios y la ansiedad que nos producen los tratamientos.
Y a continuación os dejo uno de mis fragmentos favoritos del libro:
Las recomendaciones médicas son sencillas: seguir tu vida con normalidad, evitando algunos sobreesfuerzo físicos. Pero ¿cómo? ¿Como se puede seguir una vida normal cuando una ha llegado a un punto del camino donde se entrecruzan todos los esfuerzos físicos, emocionales y económicos con la ilusión indescriptible de que aquello que acaba de suceder puede cambiar tu vida para siempre? Imposible. Al menos, en mi caso no lo fué.
Ojalá lo hubiera tenido en mis manos desde el primer momento en que empecé esta andadura de tratamientos.

Se calcula que 1 de cada 8 parejas presentan dificultades para concebir.
Entre los muchos factores que afectan negativamente a la fertilidad está el retraso de la edad media materna.
Según el INE, ya es más habitual que una mujer tenga un hijo a los 40 años que a los 25.
La mayoría tendrán que recurrir a técnicas de reproducción asistida para conseguirlo. Y es que la cantidad y calidad de los óvulos disponibles para ser fecundados disminuye drásticamente a partir de los 35 años.
“Quién quiere ser madre” es uno de los libros que aborda el deseo de tener hijos con ayuda de la ciencia. Se trata de un libro autobiográfico en el que ella, Silvia Nanclares, explica su propia vivencia para quedar embarazada con 40 años cumplidos, una edad en la que la reserva ovárica está muy disminuida y por lo tanto se dificulta el éxito de los tratamientos.
A través de su historia, la autora cuestiona la idea generalista de que embarazarse es muy fácil y puede conseguirse a cualquier edad y por ello aboga por formar e informar a los más jóvenes. Además realiza un análisis muy interesante sobre los motivos, principalmente económicos y laborales, que están retrasando la maternidad.
Sin duda alguna, se trata de una novela muy recomendable para aquellos que desean conocer el mundo de la reproducción asistida des del punto de vista de una paciente de dichos tratamientos.
A continuación unos de mis fragmentos favoritos del libro en el que Silvia reflexiona sobre el gran desconocimiento que tenemos sobre nuestro propio cuerpo:
Para mujeres como yo, supuestamente formadas y con cierta trayectoria feminista, ha tenido que llegar este viaje de la búsqueda fallida de un hijo para constatar nuestra absoluta ignorancia. En los primeres meses de investigación me he visto explicando a muchas de mis amigas (también formadas, también feministas) cómo y cuándo se suele producir la ovulación, cuál es el procedimiento exacto de la fecundación o qué es el endometrio

En marzo de 2018, asistí a una conferencia de MªAngeles Claramunt, una de las autoras del libro “La cuna vacía”. Mi asistencia fue casual. Era un sábado por la mañana y aún no se muy bien porque me senté a escucharla, podría haber estado en cualquier otra lugar pero por algún motivo estaba allí.
Dicen que las casualidades no existen. Y la verdad es que nunca he creído mucho en ello pero aquel día algo me impulsó a sentarme en esa silla.
Su intervención me dejó muy impactada. Bebés que mueren intraútero, me pareció algo extraño, muy raro, algo que solo le pasa a otras personas, no a mi, ni a nadie de mi entorno.
Pero quién me iba a decir a mi que pocos meses después yo iba a protagonizar mi propia cuna vacía cuando mi niño moriría a los 5 meses de gestación.
Ahora sé que, la información que nos transmitió aquel día a los asistentes, me ayudó cuando aquella ginecóloga me dijo “no hay latido”. Quizás por esto, su libro fue el primer recurso que busqué y al que me aferré cuando recibí el alta hospitalaria.
Está escrito desde 4 puntos de vista diferentes
- La vivencia de una mujer en primera persona que ha perdido un bebé
- El duelo y los rituales asociados
- El acompañamiento de una psicóloga
- Las principales causas médicas de las pérdidas.
Lo considero un libro de obligada lectura tanto para los padres en duelo como para los profesionales que tratan con nosotros. Sin duda alguna este es libro es la biblia del duelo perinatal.
A continuación uno de mis fragmentos favoritos:
En nuestra época cuando las ecografías de alta resolución ya reflejan bebés formadísimos a finales del primer trimestre, cuando hay un interés social por hablar del vínculo que podemos crear con nuestro bebé intraútero con canciones, tocando la barriga, conectado emocionalmente con él etc.. se produce la paradoja de que si muere se considera un montón de células y nada más. “no le demos más vueltas”.